Posts Tagged ‘tierra barrida’

Tierra del fuego 36

enero 4, 2009

El Shin Bet difunde el rumor de un posible comienzo de división, signos de quiebre, dentro de las filas del Hamas. Sugieren que hay un sector dispuesto a considerar un alto del fuego. Estas informaciones-sugestiones, se combinan con los partes que avisan que la ciudad de Gaza quedó cercada: los israelíes la van a dividir en gajos independientes, y en cada uno van a operar las tropas con más comodidad. Van a entrar casa por casa, ese es el plan. Del Hamas responden con los campos de refugiados: son el tabú de Israel, la línea roja la cual no se atreverán a pasar. La televisión y la radio israelíes(el único medio independiente de opinión es el diario Haaretz, aunque en su edición de internet descubrimos que algunas notas críticas han sido bajadas) hacen su aporte en la campaña de desmoralización de los gazanos (“cómo ustedes ven, el Hamas no cumplió con su promesa de defenderlos. El Hamas no es fuerte como les hizo creer a ustedes. Denle la espalda.”) Hoy al mediodía, la Cadena Bet conversa por teléfono con un palestino de Gaza, que utiliza el seudónimo de Sami Oded. Oded, en hebreo,apoyar: Aní meoded, yo apoyo; hu oded, el apoyó.

Esti Peres, periodista de Cadena Bet:
Otra vez, al igual que ayer, nos comunicamos con Sami Oded, desde Gaza. ¿Cómo está, señor Oded?

Sami Oded:
Con mucho miedo. Encerrado, y viendo,.por la ventana como llegan los helicópteros que disparan sus misiles. Y uno no sabe en dónde irán a caer. Guerra, guerra por todos lados. Aquí, en Gaza, todo el mundo brama contra los que nos gobiernan, contra el Hamas. Ellos nos metieron en esto, y nos dejaron solos.

Esti Peres:
Aquí, en cambio, tenemos un gobierno…

Sami Oded:
Un momentito. Sí.

Esti Peres:
¿Usted dónde se encuentra ahora?

Sami Oded:
En mi casa. Con mis cinco hijos.

Esti Peres:
¿Y que hace?

Sami Oded:
Nada. Estamos aquí. Sin electricidad. Sin Gas.

Esti Peres:
¿Qué cocina?

Sami Oded:
No tenemos gas. Estamos juntos. Conversamos. Comemos algo. Y eso es todo.

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Tierra del fuego 32

enero 4, 2009

“Hay decenas de muertos” (Fuerzas de Defensa de Israel)
“No es verdad” (Hamas)

Aviones, tanques, cañones, barcos de guerra, disparan, todos a la vez, sobre “objetivos”. Los objetivos, en una franja de 40 kilómetros de largo por 20 de ancho, sin salida, hambreada, devastada, “ablandada” (según el eufemismo que usan los militares) durante una semana, a oscuras, sin radio ni televisión, que alberga a la ciudad con mayor densidad de población por metro cuadrado del planeta, ¿qué son? ¿Cuánta gente vive, o se esconde, o espera a que Alá decida su destino en cada metro de objetivo?

Hay en Israel, clima de final, de triunfo cantado, la familia israeli se reúne frente a la tele o alrededor de la radio, a la espera de los resultados.
Como esto es Israel, hay quienes rezan, vaticinan milagros, y aguardan la llegada del mesías.
“Esta noche sucederán milagros, y luego vendrá el mesías”, augura una oyente de radio.
“Amén”, le responde el locutor.
“Amén”, la oyente.
Otra oyente de radio de Ashdod sabe que el profeta Elías ya salió para acompañar a los soldados.
Otro, él mismo llamado Eli, está seguro de que el 99 por ciento de la población apoya esta guerra.
El presidente del concejo regional Shaar Haneguev llora de felicidad y reza por la integridad de los soldados.
Entre un informe y otro, se transmiten canciones que transmiten alegría y optimismo.
En el campo de batalla, fuego intenso y violento, “para proteger la vida de los soldados”.
Cada tanto, un corresponsal de turno pregunta a los estudios centrales, “¿oyeron esa exploción? ¿Me cayo para que oigan mejor?”
“Oimos, Yaarón, lo oímos muy bien.”

Tierra del fuego 12

diciembre 28, 2008

Unos trescientos vecinos de Ashkelón, una de las ciudades más afectadas por las salvas de cohetes Kassams y Grad, ya la han abandonado. Este éxodo hace mella en la moral de las autoridades locales, y tiene eco en el periodismo radial, que cubre, en transmisión de onda abierta, los acontecimientos de esta guerra.

Funcionario de la municipalidad de Ashkelón (a la periodista de turno):
No apoyo que los habitantes de Ashkelón huyan de la ciudad. Y a los izquierdistas que en este momento manifiestan en la cinemateca de Tel-Aviv, les digo: vénganse a Ashkelón con su protesta, a ver si se aguantan los cohetes.

Periodista de turno:
Hoy fue la jornada más bella de los últimos días.
De todos modos, tengo entendido que sus tres hijos están entre los que se fueron.

Funcionario de la municipalidad de Ashkelón:
Y… sí, qué quiere que le diga, hay que entender también a la gente. De todos modos, yo estoy aquí, firme, a la espera de la Cédula 8: con alegría la voy a recibir, para unirme a los soldados que están luchando en Gaza, para que esta pesadilla se termine.

En tanto, los gobiernos locales abren centros de atención sicológica a las víctimas de ataque de pánico. La emisora de la cadena Bet, la más escucada, no pasa música, pero no renuncia a la publicidad:

Locutor:
¡Sí! Precisamente ahora, a pesar de la situación: a pasar las vacaciones de invierno en Eilat. Claro que sí, ahora más que nunca: vacaciones azul y blanco.

La periodista de turno se despide:

La periodista de turno:
Felices fiestas, feliz fiesta de las luminarias. Felices fiestas, en tranquilidad.

Hoy fue un día cálido, sin nubes, cielo despejado:

Vocero del servicio meteorológico

Tierra del fuego 11

diciembre 28, 2008

Mientras la cifra de muertos en Gaza se acerca a 300, y raids de la Fuerza Aérea se dedica a destruír la red de túneles en el llamado “Corredor de Filadelfia” (por el cual los gazanos pasan alimentos, medicamentos, bienes elementales de consumo y armas desde Egipto), los cohetes que los palestinos lanzan a la marchanta, caen en cualquier lado, y son relativamente pocos (hoy, hasta ahora, 24). Mientras, el ejército comienza a enviar cédulas 8 a 6700 reservistas, en vistas de una próxima invasión por tierra, tal como lo adelantan, para causar impresión del otro lado, las decenas de tanques que ya se han estacionado a lo largo de la línea de frontera. Gazanos ya han roto las vallas e ingresado en territorio egipcio, adónde han sido enviadas ambulancias, personal médico, y más policías, que, a su vez, cruzaron a territorio palestino, en donde se enfrentaron con militantes del Hamas. La radio israelí transmite la euforia que se vive aquí: sangre y hormonas vuelven a circular en Israel cuando los soldados y sus armas se ponen en acción. En la calle de Arad se escuchan bromas, “ahora que los Kassams casi llegaron a Beer-Sheva, ¿por qué, de paso, no se dan una vueltita por Arad. En la clínica médica de la prestadora Macabi, una señora rusa se inquieta, “¿qué pasa, por qué hay tanto silencio?” ¿Pasa algo? ¿En serio que no pasa nada?”

Tierra del fuego 9

diciembre 27, 2008

Los pobladores de los asentamientos y ciudades que bordean Gaza, y otras, más alejadas, pero al alcance de los cohetes palestinos, que pedían fuerza en lugar de diálogo, se protegen ahora en los refugios. Antes del ataque “de protección”, durante la tregua, no sufrieron muertos, sólo afectados de pánico. Ahora un vecino murió. El ministro Barak se hace cargo:

Ministro Barak:
No teníamos salida. Ahora, nos llegó el turno de disparar. No se puede permitir que los cohetes asolen el Neguev. No vamso a dejar que nuestros soldados y ciudadanos vivan aterrorizados.

(El piano: era una excusa)

Tierra del fuego 8

diciembre 27, 2008

Un corresponsal palestino desde Gaza informa que están bombardeando Jan Yunes. La periodista, que antes habló con el Coronel retirado, dialoga con él:

Periodista: ¿Cuándo empezó el ataque?

Corresponsal palestino: Hace un rato. Le tiraron un misil a un coche en movimiento. Pero le tengo que decir que en ningún momento los aviones israelíes dejaron de pasar por el espacio aéreo de Gaza. Y de tanto en tanto se escucha una explosión.

Periodista: ¿Y qué se ve, allí en Gaza? ¿Cuál es el aspecto de la ciudad?

Corresponsal palestino: No hay electricidad. Está todo oscuro. Desde mi ventana puedo ver la calle, vacía. Cada tanto pasa un auto.

Periodista: Y…

Corresponsal palestino: Pero le tengo que decir que entre los muertos hay muchos civiles.

Periodista: ¿Cómo puede ser? La fuerza aérea atacó objetivos previamente estudiados, objetivos militares. Y el ejército pidió a la población que no salga de sus casas, que puede ser peligroso. ¿Será que los militantes del Hamas se escudan en la población civil, y por eso las víctimas?

Corresponsal palestino: ¿Qué hace un civil, en cualquier lugar del mundo, cuando quiere resolver un problema? Va a la comisaría. A la hora de los bombardeos, las comisarías estaban llenas. Muchos civiles murieron allí, otros están heridos. Y con respecto a los demás muertos, no eran militares, sino policías. Policías, como existen en cualquier ciudad del mundo. Así que esos policías están más cerca de los civiles que de los militares. Y ninguno de ellos disparó Kassams, ninguno de ellos estuvo involucrado en los lanzamientos.

Periodista: Pero no hubieran recibido con los brazos abiertos a israelí…

Corresponsal palestino: ¿Y usted qué espera? ¿Que lo felicite?

Periodista: Tenemos que cortar ahora, esta discusión puede durar hasta la eternidad.

Tierra del fuego 7

diciembre 27, 2008

Ya son más de 200 los muertos palestinos. Y un cohete palestino Grad mató a una persona e hirió a cuatro: cayó en una casa de Netivot. Una periodista radial y un Coronel retirado:

Periodista: ¿Cómo puede ser que después de los bombardeos, los palestinos todavía siguen tirando cohetes?
Coronel retirado: Es muy simple. Se trata de cohetes muy primitivos. Un caño lleno de explosivo, un reloj conectado, llega la hora y el cohete se dispara.

Tierra extrema

diciembre 24, 2008

En Arad, el frío y el viento voltean, dicen, para el lado del wadi; en una hora voy a salir y comprobar hasta qué punto el wadi hace fuerza para tragarme.
En varias zonas del país llueve, lluvia de veras, no en cantidad extraordinaria, pero se quebró la racha.
Ahora, y ya me empiezo a cansar de la metáfora, la lluvia encarna sus dos formas esenciales en Israel: agua y cohetes. Hoy, en respuesta a los tres palestinos muertos ayer por el ejército, desde Gaza han caído más de sesenta Kassams, proyectiles de mortero, y hasta un cohete Grad en Ashkelón. Los grupos armados gazianos demuestran, con este actuación que deslumbra, que, a pesar de las diferencias tecnológicas, y de la elemental, dominador y dominado-rebelde, la fuerza que los guía es la misma que impulsa los actos de este lado:vengan, atáquenos, destruyan nuestros barrios, maten cuánta gente les sea posible, de modo que podamos dar crédito a nuestra lucha, lograr apoyo internacional, descrédito del enemigo…
Oh, aquel concepto energúmeno: extremar las condiciones, extremar las contradicciones.
Extremar el trabajo de los sepultureros.

Tierra barata 8

agosto 22, 2008

Detener la caída de los cohetes gazanos es imposible.
Recuerdan, más que a misiles, cañitas voladoras.
Sin sistemas de guía, sin más que caño y explosivo, nadie sabe en forma exacta en dónde irán a caer.
Los lanzadores no orientan sus lanzaderas hacia un objetivo preciso, sino las apuntan hacia “allá”, para que exploten del otro lado, en un barrio de Sderot, con suerte, o en un kibutz vecino, cuando no caen en terreno abierto.
Los equipos de lanzadores, dos o tres, tienen gran movilidad, disparan y rajan, pero dos por tres, desde arriba, helicóptero o avión, los israelíes los liquidan.
Pero siempre aparecen otros en otro punto, listos para encender la mecha de sus Kassams.
Los puestos de observación israelíes los detectan cuando ya están volando, hacen sonar las alarmas, que se refugie el que puede, y que caiga el cohete en donde caiga.
A veces entran por el techo, destrozan lo que encuentran, y hasta matan a alguien.

Tierra barata 6

agosto 22, 2008

Hace unos años, entramos a la galería comercial instalada en la Gran Mesquita de Ashkelon.
Hasta 1948, Ashkelon fue una ciudad palestina póspera.
Luego, sus habitantes fueron expulsados a la franja de Gaza, o se pasaron allí, antes de que los echasen.
De este modo nacieron los primeros campos de refugiados de la franja, y desde allí la juventud dispara cohetes que abarata la ciudad en donde sus padres nacieron.