Archive for 15/01/09

Tierra del fuego 65

enero 15, 2009

Israel apura la última estocada de la era Bush.
Toda la carne al fuego.
(La carne y las paredes del enemigo)

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Tierra del fuego 64

enero 15, 2009

En la Superfarm de Arad, nos atienden los farmacéuticos beduinos, con más amabilidad que nunca. Consejos sobre las dosis, incompatibilidad con otros medicamentos, descuentos, “adiós, hasta la próxima.”
En la calle lo mismo, amabilidad o indiferencia: beduinos tomando café, bebinos paseando, beduinos extrayendo dinero de los cajeros automáticos, beduinos custodiando los bancos.
Un detalle: en el almacén de los hermanos beduinos, cubrieron las portadas de los diarios (Yediot y Maariv, guerreros y tanques posando), con ejemplares del semanario local, dados vuelta.

Tierra del fuego 63

enero 15, 2009

Mataron los ministros del interior, Said Siam, al jefe del aparato de seguridad Salah Abu Shreh, y al comandante militar de Gaza, Majmud Watfah. No estaban en el hospital, sino en la casa del hermano de Siam, quien también murió en el ataque. Apunta Amos Arel en Haaretz, que “el ataque desde el aire a Siam, aparenta como un intento por parte de Israel para transmitir una imagen de victoria en la ofensiva contra el Hamas. El Tsahal entiende que el principio de acuerdo del Hamas con respecto a la propuesta egipcia de cese de fuego es señal de que la campaña se acerca a su final”. Ahora barren la zona con topadoras, sospechan que ahí hay un centro de comando. Del hospital no se volvió a decir nada, le están buscando la vuelta, por dónde entrar, si por arriba o abajo, a ambos rumbos a la vez, u otra variante sorpresa. Buscan el gran final, en medio de 500.000 palestinos hambreados, a la deriva, entre ruinas, o en lo que aún son sus casas, pero en un ratito, a lo mejor, ya dejarán de ser. Casa y ruina, vivo y muerto, se ha borrado la diferencia.

Tierra del fuego 62

enero 15, 2009

El hospital Shiva de Gaza está en llamas, lo han atacado luego de la entrada masiva de tropas a la ciudad y el desplazamiento forzado de 500.000 personas, que buscar refugio, que no existe, en piyama, en sillas de ruedas. Estan bombardeando el hospital, tal como pedía ayer el público en el programa de Giorgio Abutbul, “¿cómo no mataron todavía a la cúpula del Hamas, cómo atacaron el hospital?” Los oyentes estaban furiosos, ante las noticias que adelantaban un posible cese de fuego, y la aceptación de este por parte del Tsahal. Pero, como siempre, se trató de una trampa: mientras se negociaba, mientra se lanzaban rumores, se preparaba este ataque, a contrarreloj, antes de que entre Obama en funciones: hágase la volundad popular (judía israelí), hágase lo que el publo soberano (judío israelí) pide, “dormir en paz”. Esta operación, que ha sido preparada desde hace años, nada tuvo que ver con los Kassams, como lo demostró la periodista Amira Hass en Haaretz (no encuentro el enlace ahora, muchas veces bajan las notas en la edición online), la única periodista israelí valiente, en esta orgía de cobardes, junto con su compañero de diario, Guideón Levi. Tampoco tiene que ver con el rescate de Guilad Shelit, la Israelíada es una épica falsa, la poesía israelí escribe poemas falsos. Con el ataque al hospital, con el desplazamiento de 500.000 personas de sus casas, con el asesinato de la cúpula del Hamas que está por venir, Israel quiere dar por terminada su guerra unilateral, cantar victoria, “vean cómo hemos vencido a un campo de refugiados.” Los judíos del mundo sumidos en la vergüenza, la memoria de la Shoah pisoteada. Ganas de llorar.