Archive for 3/01/09

Tierra del fuego 31

enero 3, 2009

Invaden Gaza por tierra, los militares que defendían esta opción, se impusieron a aquellos que advertían, “para qué, si ya los hicimos mierda.”
“Va a ser violenta, muy violenta, esta operación”, avisa el periodista del Canal 2, y repite el concepto varias veces, con variantes, “va a haber mucho fuego”, “no va a ser fácil, habrá mucho intercambio de fuego”. La cámara fija del Canal 2, montada sobre una terraza, muestra un telón negro (Gaza) con muchos puntos amarillos, que a medida que pasan los minutos, se elevan, se extienden a los costados: son incendios. El periodista, que transmite a dúo con su partner femenino, lee los partes, deglosa qué se puede decir, y qué no. El objetivo, dice, es tomar control de las zonas desde donde los palestinos lanzan sus cohetes. Luego, “el objetivo es crear una nueva realidad. “El objetivo es… no es matar palestinosi inocentes. Y luego, “habrá muchos muertos, la lucha será violenta, habrá fuego. También, “el haber entrado ya es un éxito”, “decenas de miles de soldados”, “meses de entrenamiento, por ejemplo, para afrontar situaciones como el lanzamiento de cohetes N-T”, “esta es una operación modular”, “diferentes módulos, para situaciones distintas”, “las madres de soldados están preocupadas por la difusión de información censurada”. Desde estudios centrales, le actualizan, “el ejército destruyó una batería lanzadora de cohetes en el cementerio de Yebalia.”

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Tierra del fuego 30

enero 3, 2009

Tsví dice que descubrieron vida en un planeta lejano,
y yo pienso, otro poco, y es Gaza,
guarda que nos caiga una granada
y nos vamos todos al carajo

(Arik Einstein, “Viajá despacio”)

Cada hora, en las diferentes estaciones de radio, pasan hoy este clásico de Arik Einstein (pronunciar “Ainshtein”), el cantante más amado de Israel, que cumple hoy setenta años. La canción y la granada son de principios de los setenta, hacía poco que la franja de Gaza, con sus cientos de miles de refugiados palestinos, había sido conquistada a Egipto.
Ahora, salvando las distancias (Egipto es un aliado de Israel, aunque lo condene), es lo mismo, pero más complicado.
Están los tanques estacionados en la frontera con Gaza.
Tanques, cañosnes, tropas de tierra, regulares y reservistas.
Amagan que van a invadir, pero no invaden.
El centro del debate, hoy, era, “muy bien, entramos, ¿pero cómo y cuándo salimos?”
La complicación, la duda, el sudor frío, se hacen manifiestan, porque, de pronto, algo se está moviendo en la diplomacia internacional: viene Sarcosi, habla Bush, Turquía se pone nerviosa, y en cualquier momento se reúne el Concejo de Seguridad de la ONU para discutir un alto de fuego. La periodiosta de turno del mediodía, en diálogo con un general retirado, muestra preocupación
:

Periodista de turno:
¿Uste cree, general retirado, que esta presión, que ya comienza a notarse, puede afectar nuestra oportunidad única de acabar con el Hamas? ¿Habrá invasión por tierra?

General retirado:
Era de esperar que, tarde o temprano, esto iba a ocurrir. Y debemos decidir con rapidez. A lo mejor, no vamos a acabar con el Hamas. En realidad, nadie dijo que ese era el objetivo de esta operación militar. El objetivo es debilitar al Hamas al máximo, crear una nueva realidad. El Hamas no será derrocado, pero ya no será lo mismo.

Periodista de turno:
¿Eso quiere decir que no habrá invasión?

General retirado:
Eso no lo puedo decir. Mientras, seguir atacando desde el aire.

Periodista de turno:
Pero, se acerca un alto de fuego, ¿no? Las elecciones cada vez más cerca…

General retirado:
Le entiendo. Cuando se habla de incursión terrestre, no quiere decir que nuestros soldados van a meterse en Gaza para quedarse. Eso es imposible. Hablamos de una operación rápida. Aislar barrios, declararlos zona militar cerrada y limpiarlos de terroristas.

Periodista de turno:
¿Y eso es posible?

(Comienzan a cañonear a Gaza por tierra. Y un comando de soldados israelíes se infiltra en la ciudad y es repelido con morteros. Tientan el terreno. Mientras, profundizan los ataques aéreos. Acaban de bombardear una mezquita, más de diez muertos, decenas de heridos, entre los que se encontraban allí, rezando. Qué le habrán pedido a Alá. A lo mejor eso: que se acabe pronto).

Tierra del fuego 29

enero 3, 2009

Un cohete Grad voló desde Gaza, llegó hasta la ciudad-puerto de Ashdod, se estrelló contra el techo de un edificio de cuatro plantas, hizo un boquete, y se detuvo en el último piso. No había nadie en ese momento en el departamento afectado, y la explosión provocó daños, más dos heridos leves por esquirlas, que fueron atendidos en el hospital Kaplan, de Rejovot.
Ashdod registra una de los cuatro israelíes muertos durante este conflicto (tres civiles y un militar), me refiero a aquella mujer que, ante un alerta roja, corrió a refugiarse a una parada de colectivos y el cohete anunciado vino a caer ahí.
En el caso de hoy, llega la dueña del departamento, y, preguntada por los periodistas, responde, “la puerta quedó mal, no abre, no cierra.” Otra vecina aporta su opínión, “alguien tiene que responder a todo esto, pero no se quién”. Un vecino concluye, “hace treinta años que vivo en esta ciudad, y estas cosas nunca pasaron”.
Llegan los servicios de reparación, “¿son muy grandes los daños?”, “más o menos, vamos a tratar de terminar lo antes posible.”

En cambio, hoy todavía no han caído cohetes sobre Beer-Sheva, se ve que el Hamas asministra su stock de caños de larga distancia. No se sabe a ciencia cierta cuántos de este tipo poseen, a lo mejor no tantos como ellos mismos, y el ejército israelí, se encargaron de difundir, en ambos casos, para meter miedo a los israelíes. Hace unos días, se festejó la filmación de un ataque, desde el aire, a un camión de transporte repleto de cohetes Grad. Parece ser que, de acuerdo con la organización de derechos humanos Betselem, que analizó las imágenes, aquellos tubos negros que cargaban cuatro personas, no eran cohetes sino tubos de oxígeno. El camión vuela en pedazos, las llamas causan impresión. Otros transportes de tubos de oxígeno fueron liquidados del mismo modo: la distribución del oxígeno, como la de la fuerza de las armas, no es pareja.