Archive for 31 diciembre 2008

Tierra del fuego 23

diciembre 31, 2008

Los medios de comunicación se pueblan de intérpretes políticos, estrategas, analistas. Los medios de comunicación son una fiesta, y la excitación aceita la máquina de opinar y quema la de pensar.

Una estudiante de comunicación (inspirada):
Cuando las musas cantan, los cañones truenan

Una locutora-periodista (en conversación con un militar, maravillada por el segundo bombardeo a la red de túneles del Hamas
¡Veinte aviones! ¿Entran tantos aviones juntos en un espacio aéreo tan chico? ¿Cómo hacen? ¿No hay peligro de que choquen entre sí?

Militar:
Es fàcil. Se entrenan para eso.

Entierran a un militar de origen druso, muerto en su base por un proyectil de mortero gazano (los drusos israelíes, aliados incondicionales, se consideran ellos mismos sionistas):

Locutora de turno:
¿Cómo se siente?

Abuelo del soldado muerto:
Triste, pero… sabemos que el precio para construír un país es el sacrificio.

Hace unos minutos, la opinión de un economista:

Locutora de turno:
¿Como afecta a la economía israelí esta guerra?

Economista:
No la afecta, como tampoco la afectó la del Líbano. La economía israelí funciona en forma independiente, con sus propias reglas. Factores como la globalización…. La economía israelí es fuerte, y lo seguirá siendo. A lo mejor podrà morir gente, y lo siento mucho, habrá destrucción en las zonas involucradas. Pero, siempre y cuando, no caigan cohetes en los centros financieros, en Tel-Aviv, en Ramat Gan, no va a pasar nada. Sí, sucedió en la época de los grandes atentados. Ahí, claro, la economía sintió el golpe.

Tierra del fuego 22

diciembre 31, 2008

Uno de los muertos por cohetes es beduino.
Cayó un cohete en la ciudad beduina Rahat.
Estudiantes beduinos manifiestan en el campus de la universidad Ben-Gurión, en Beer-Sheva, por el cese de fuego.
El almacén de la esquina, el mini-mercado “Los Hermanos”, es propiedad de beduinos.
Ana, cuando paga el pan y los yogures que compró, encara al quejero, que es uno de los dueños
:

–Disculpe, a lo mejor le molesta la pregunta, ¿ustedes son de Rahat?
–No.
–¿Viven de los alrededores?
–No.
–Es por lo del cohete… oímos que no tienen refugios.
–No se.
–¿Tienen amigos, parientes, por ahí?
–Disculpe, tengo que arreglar una mercadería.

Ana amaga pagar.
Ya había pagado.

Tierra del fuego 21

diciembre 31, 2008

El gabinete seguridad, compuesto por el Primer Ministro y los mministros de Relaciones Exteriores y Defensa, rechazó la propuesta del canciller francés Kurchner de un cese de fuego humanitario por 48 horas. “No es el momento”, fue el argumento. Así, empujan a los tanques y cañones a cruzar la frontera y meterse en una ofensiva terrestre que va a empeorar la situación, y a lo mejor eso necesiten, porque se habla de postergar las elecciones.
El Hamas aprovecha este interludio y saca sus cohetes más preciados, que caen cada vez más lejos, siempre dentro de su alcance máximo, que es de 40 kilómetros. En esta andanada, lograron alcanzar Beer-Sheva, la capital del sur. Entre ayer y hoy, cayeron cuatro, uno de ellos, por la noche, en un jardín de infantes, y otro, por la mañana, en el aula de una escuela. Anoche, el intendente de Beer-Sheva había dicho que no se suspenderían las clases, pero, parece, cuando amaneció, se dio cuenta del error, y por eso pasó una desgracia. El sistema de alarmas funciona mal, y han llegado cohetes sin aviso. Están tratando de arreglar el problema. En otras ciudades, hay problemas peores. En la beduina Rahat, por ejemplo, en donde ayer explotó un Grad, no existen refugios, “los judíos tienen dónde correr a protegerse, nosotros, en cambio… ” (allí se corta la emisión, que transmitía en ese momento las protestas de los vecinos).
Hay censura; un reportero estaba informando sobre la caída de un nuevo cohete en una zona periférica a Beer-Sheva. Iba a precisar el lugar de la explosión:

–No diga el lugar.

Ordena una locutora desde estudios centrales.

Un amigo nuestro, un pintor argentino, trabaja y da clases en un refugio subterráneo que le cedió la municipalidad. En tiempos de paz, sobre todo, en ciudades que no acostumbran a ser bombardeadas, como Tel Aviv, o la propia Beer-Sheva, estos refugios se utilizan para fines civiles: estudios de arte, escuelas de Judo, centros de meditación, sinagogas. La nuevas circunstancias obligan a liberar los refugios de Beer-Sheva para su uso público. Lo llamo a mi amigo:

–Aquí estoy, en el refugio, arreglándolo un poco, limpiando, poniendo los cuadros y los aparatos a un lado.
–¿Y tu esposa, dónde está?
–En casa, refugiada debajo de la escalera.

Le pregunto en dónde estaba cuando cayó el primer Kassam:

–En la calle. Resulta que, de pronto, suenan las sirenas. Y veo que cuatro tipos salen corriendo. Estos rajan para el refugio, me dije, y me puse a seguiirlos. Pero no: corrían a un colectivo que se les iba. Subí con ellos; le pregunté al colectivero, ¿es una simulación o es de verdad? “No se”, me dijo, y seguimos viaje. Ahora, cuando llegué a casa, me encontré a la encarcada del edificio arreglando el refugio, y ahí me enteré de que fue en serio.
(“Shalóm”), le oigo decir a Cacho.

–¿Quién era?
–Uno que entra.

Me cuenta que, ahora que el refugio queda abierto, se arriezga a que le roben cuadros, herramientas de trabajo. Le ofrezco guardarlos en casa:

–Gracias, pero no. Para eso los llevo a mi departamento. Lo que pasa es que son pesados y tengo que cargarlos en una camiioneta. Y, mirá, a lo mejor, nos cae un cohete mientras estamos andando, y ahí se termina todo. A los cuadros, los dejo acá. Y si se los roban, pinto otros. Suceden cosas tan graves, que un cuadro más, un cuadro menos. Y uno cometió errores. Si tuviese 200.000 dólares, vos ya sabés lo que haría. Bueno, con 50.000 me basta.

(En Arad no cesa el ruido de aviones).

Tierra del fuego 20

diciembre 30, 2008

Especulábamos con Ana acerca de la posibilidad de que algún Kassam se acerque a la zona de Arad, cosa imposible, la cohetería gazana tiene un alcance máximo de 40 kilómetros, nosotros estamos bastante más lejos, cerca del Mar Muerto. Las montañas de Edom, en Jordania, se ven bien claritas desde aquí.
Pero salimos, a eso de las cinco de la tarde, a pasear la perrita, y cuando vamos por la calle Tsabar en dirección norte, vemos dos nubes marrones, que contrastan con las blancas que caracterizan este día, y ascienden, y se diluyen de a poco. Allá lejos, decimos, cayó un cohete, ¿pero adónde? En casa nos enteramos, fue cerca de la ciudad beduina Rahat, no cerca, pero no lejos. Aú n así (al mismo tiempo, sendos Grads cayeron sobre Kiryat Malaji y Kiryat Gat,dos viejas conocidas nuestras), a pesar de que los Kassams pueden caer en cualquier lado, por más lejos que los lleve el empuje de su alma-jihad y su combustible mejorado, estos cohetes tienen un límite. Pero no sólo el límite de su propia capacidad y diseño, sino otro más drástico. Hoy, un estratega militar explicaba, con frescura, por qué el Hamas no es la Hizballah, por más que haya adoptado su modelor, y haya convertido a sus milicias en algo que se parece a un ejército que sirve a un régimen político. La diferencia es que, mientras Hizballah actúa en el sur del Líbano, cómodo, con “profundidad de campo”, en un territorio amplio, que le permite moverse a conveniencia, y que reabastece su arsenal cuando quiere, desde Siria, el Hamas actúa en un territorio mínimo, de 20 kilómetros de ancho por 40 de largo, sin posibilidades ciertas de renovar su arsenal, ahora que la fuerza aérea destruyó la red de túneles que comunicaban Gaza con Egipto, y que sus laboratorios van siendo destruídos. De modo que, dice el estratega, a medida que vayan quemando cochetes, se les irán acabando. “Esta situación, para Israel, es cómoda; la Fuerza Aérea hace su trabajo, sin oposición, ya que los palestinos no cuentan con armas antiaéreas. Y cuando el cielo se nubla, disparan los barcos desde el mar, misiles Tiffon. Luego, cuando estén creadas las condiciones, se entra por tierra.” El periodista que lo está entrevistando, le pregunta, “¿y eso no es peligroso para nuestros soldados?” “Y -contesta el estratega–, alguna baja podrá haber”. La conversación se termina, y el periodista da paso a otro estratega. Todos, más o menos saben lo mismo. Pero mejor lo dijo una señora marroquí, vecina de Shederot, “por más que hagan ruido (el Hamas), ellos no pueden con Israel, no tienen con qué. Lo mejor es llegar a un acuerdo, ellos son nuestros vecinos.”
El gobierno, acosado por el tiempo en contra (elecciones, salida de Bush, entrada de Obama), quiere seguir adelante, arrasar con todo, acabar con el Hamas.

Tierra del fuego 19

diciembre 30, 2008

Ayer, día en que se redujo la frecuencia (relativamente) de los ataques israelíes por aire y mar (que concentran tanques y cañones para invadir por tierra), se les concedió al Hamas un respiro para que pueda liberar cohetes y lanzarlos sobre Israel. Para la ocasión, estrenaron un Katiusha de 122 milímetros, que apuntaron a la ciudad de Ashdod, y cayó sobre una parada de colectivo. el nuevo cohete mató a una mujer, e hirió a otras tres. El mismo resultado tuvo la caída de otro cohete que penetró una vivienda en la localidad de Najal Oz. Un muerto, varios heridos. Tres muertes en un sólo día, transmitidas por radio

La periodista de turno mañana, al intendente de Ashdod:
¿Por qué pasó?

Intendente de Ashdod:
Mala leche, pobre mujer. En general, si se cumplen con las instrucciones del Comando de la Retaguardia Civil, nadie debe preocuparse porque que le caiga un cohete.

Periodista:
Pero esa mujer cumplió con todo lo que le dijeron, sólo fue a acompañar a su hija…

Intendente de Ashdod:
Tiene razón, mala suerte tuvo. Pero Ashdod es una ciudad grande, sus centros comerciales están bien protegidos. Esto no es Ashkelón, allí la gente compra en negocios de construcción simple.

Periodista:
¿Cómo está la ciudad hoy?

Intendente de Ashdod:
Muy bien, todo funciona normal.

Periodista:
Pero hoy no hubo clases, ¿eso es normal?

Intendente de Ashdod:
Tiene razón.

Tierra del fuego 18

diciembre 30, 2008

Luego de la gran matanza inicial, en los días subsiguientes, a los gazanos se los mata de a cinco, de a diez, de modo que la suma de los muertos se hace más lenta. Situación que no conforma a los vecinos de Shderot, ayer pedían a gritos “basta de cirugía”. La cirugía es el eufemismo para el método de “ataque puntual”, cuyo resultado es un crecimiento moderado en la cifra de víctimas.: “Dejen vencer al Tsahal”, es su reclamo. Quieren decir: “que los maten a todos, para que podamos dormir tranquilos”. En realidad, nadie sabe qué hacer con esa sensación del vientre que dice “quiero cagar a los palestinos de una vez por todas”. Incluída la izquierda (o lo que aquí se denomina izquierda), y sus intelectuales. Dos de los escritores más prestigiosos, nuestro vecino Amós Oz y el novelista David Grossman, coinciden cuando aprueban la operación en su faz inicial y cargan al Hamas con toda la responsabilidad de los sucesos, pero, enseguida, agregan “basta, ahora, a negociar”. Tiran el pedo, para aportar al olor que más delecta al israelí. Pero contienen la caca, para no ensuciarse. Así, quedan constipados, y su literatura constipada también.

Tierra del fuego 17

diciembre 30, 2008

El ejército telefoneó ayer a 90.000 domicilios de Gaza, todas viviendas de dos o tres pisos, en uno de los cuales viven las familias, siendo los restantes dedicados a la fabricación o depósito de cohetes. En árabe literario, claro y preciso, se les explicó a sus habitantes que sus casas irían a ser bombardeadas en las próximas horas y que, por lo tanto, debían abandonarlas. Estos vecinos acataron el pedido “con frialdad”, y esas edificaciones, ya sin habitar, se encuentran disponibles para los propósitos del ejército.

Ministro de defensa Barak:
Mano dura con el Hamas. Mano de seda con la población civil.

(En Beit-Janún, dos niñas sobre un un carrito tirado por un burro, se cruzan con la trayectoria de un misil)

Tierra del fuego 16

diciembre 29, 2008

Interrumpen desde el hospital Barzilai, Ashkelón. El muerto, de 27 años, y los obreros, veinticuatro, son beduinos. La conductora de las noticias del mediodía intenta hablar con el padre de uno de ellos:

Conductora:
¿Podemos hablar con el padre?

Reportera:
Sí, esperá un segundo, a ver. Está muy emocionado.

Conductora:
No puede hablar.

Reportera:
No puede. Sí, ahora sí.

Conductora:
¿Aló?

Padre de obrero herido:
Sí.

Conductora: ¿Cómo está su hijo?

Padre de obrero herido:
Mejor, por suerte.

Conductora:
Se salvó de milagro, ¿no?

Padre de obrero herido:
La verdad que sí.

Conductora:
Estos cohetes no discriminan sobre quienes caen: judíos, árabes, laicos, religiosos, ¿no es cierto?

Padre de obrero herido:
No, la verdad que no.

Conductora:
¿Está usted enojado con el Hamas?

Padre de obrero herido:
Eeehhh…

Conductora:
¿Está usted enjojado?

Padre de obrero herido:
Sí, estoy enojado.

Tierra del fuego 15

diciembre 29, 2008

La conductora del programa de noticias del mediodía, en diálogo con un estratega

Conductora: En este momento estoy viendo las imágenes del bombardeo a los túneles… ¿Usted las vio? Son imágenes impresionantes, hermosas. Un ataque limpio.

Tierra del fuego 14

diciembre 29, 2008

Israel bombardea desde el aire y desde el mar, en cada ataque, nuevos edificios caen demolidos, incluídos ministerios, mezquitas, universidades.

Vocero del Hamas:
Son sólo razguños.