No está bien visto nombrar a los negros como cushim, pero los israelíes dicen cushi cuando se refieren a un negro. Así, los etíopes pasan a sercushim y los Hebreos (negros norteamericanos convertidos al judaísmo), de Dimona, son los cushim hivriim.
Esto viene de la Torá, en el Génesis se describe a las tierras al sur de Egipto como de Cush, nieto de Noé. Nubia, Sudán, es Kush, Kush, es la tierra de los negros, los negros son lokushiim. Hoy es un despectivo, casi como niger, que todo el mundo usa, sin embargo, aunque se mueran de vergüenza.
Obama es cushi es cushi e “izquierdista”.
La corresponsal subraya que Obama produjo un entusiasmo sin precedentes en la juventud norteamericana, que ha atraído, por supuesto, a los estudiantes cushim, liberales, contrarios a las poíticas de Israel, musulmanes muchos de ellos, y de este fenómeno no han podído escapar los jóvenes judíos, quienes “se han contagiado”.
“No se puede creer”, insiste el locutor.
