El Shin Bet difunde el rumor de un posible comienzo de división, signos de quiebre, dentro de las filas del Hamas. Sugieren que hay un sector dispuesto a considerar un alto del fuego. Estas informaciones-sugestiones, se combinan con los partes que avisan que la ciudad de Gaza quedó cercada: los israelíes la van a dividir en gajos independientes, y en cada uno van a operar las tropas con más comodidad. Van a entrar casa por casa, ese es el plan. Del Hamas responden con los campos de refugiados: son el tabú de Israel, la línea roja la cual no se atreverán a pasar. La televisión y la radio israelíes(el único medio independiente de opinión es el diario Haaretz, aunque en su edición de internet descubrimos que algunas notas críticas han sido bajadas) hacen su aporte en la campaña de desmoralización de los gazanos (“cómo ustedes ven, el Hamas no cumplió con su promesa de defenderlos. El Hamas no es fuerte como les hizo creer a ustedes. Denle la espalda.”) Hoy al mediodía, la Cadena Bet conversa por teléfono con un palestino de Gaza, que utiliza el seudónimo de Sami Oded. Oded, en hebreo,apoyar: Aní meoded, yo apoyo; hu oded, el apoyó.
Esti Peres, periodista de Cadena Bet:
Otra vez, al igual que ayer, nos comunicamos con Sami Oded, desde Gaza. ¿Cómo está, señor Oded?
Sami Oded:
Con mucho miedo. Encerrado, y viendo,.por la ventana como llegan los helicópteros que disparan sus misiles. Y uno no sabe en dónde irán a caer. Guerra, guerra por todos lados. Aquí, en Gaza, todo el mundo brama contra los que nos gobiernan, contra el Hamas. Ellos nos metieron en esto, y nos dejaron solos.
Esti Peres:
Aquí, en cambio, tenemos un gobierno…
Sami Oded:
Un momentito. Sí.
Esti Peres:
¿Usted dónde se encuentra ahora?
Sami Oded:
En mi casa. Con mis cinco hijos.
Esti Peres:
¿Y que hace?
Sami Oded:
Nada. Estamos aquí. Sin electricidad. Sin Gas.
Esti Peres:
¿Qué cocina?
Sami Oded:
No tenemos gas. Estamos juntos. Conversamos. Comemos algo. Y eso es todo.
